¿Aburrido de la yuca con queso de siempre? Prepárate para estos buñuelos de yuca mega crujientes, rellenos de sabor criollo y coronados con un aliño venezolano fresco que corta la grasa.
A ver, bajemos de la nube a la papa por un segundo. La yuca es la verdadera reina de los carbohidratos con personalidad, pero aceptémoslo: comerla siempre hervida con un poquito de queso arriba es el equivalente culinario a ver llover un domingo por la tarde. Aburrido.
Hoy vamos a agarrar esa raíz humilde y la vamos a transformar en algo tan sexy que querrás tomarle fotos antes de morderlo. Hablo de unos señores buñuelos de yuca, dorados a la perfección, rellenos hasta el tope y bendecidos con un aliño criollo (cebolla, pimentón, celery) que gotea frescura pura.
Hacer masa de yuca tiene su reputación. Si te descuidas, pasas de tener una masa suave a un pegoste gomoso con el que podrías pegar bloques en una construcción. ¿El secreto para que te quede con esa textura aireada y crujiente que ves en la foto? Tratarla con cariño cuando está caliente y decirle adiós a la licuadora o al procesador de comida. Aquí se trabaja a mano y con paciencia.
Lo mejor de este plato es el choque de temperaturas. Tienes el buñuelo recién frito, humeante y pecaminoso, y justo en el medio le dejas caer esa cucharada de aliño frío, picadito microscópico, donde el toque crujiente del celery y la cebolla hacen una fiesta en tu boca.
Consíguete una buena tabla de madera, porque este plato se sirve con orgullo y cero pretensiones.
Lista de Ingredientes
- 1 kg de yuca (compra de la buena, la que se ablanda con solo mirarla).
- 1 huevo (para amalgamar la masa).
- 1 cucharada de mantequilla (el toque secreto para la suavidad).
- 200g de tu relleno favorito (carne mechada bien sazonada o pollo desmechado van de lujo).
- Para el Aliño Venezolano Fresh: 1 cebolla blanca mediana, 1/2 pimentón rojo, 2 tallos de celery (apio España), un buen puñado de cilantro fresco, el jugo de un limón, 2 cucharadas de aceite y sal al gusto.
- Aceite para freír.
Preparación Paso a Paso
- La depilación de la yuca: Hirve la yuca en abundante agua con sal hasta que esté tan suave que se desarme. Retírala del fuego y, por lo que más quieras en esta vida, quítale la vena central (el «hilo dental» de la yuca). Nadie quiere morder eso en un buñuelo.
- El puré en caliente: Mientras esté botando vapor, aplástala con un pasapurés o un tenedor. Si dejas que se enfríe, se volverá dura como una piedra y habrás perdido la batalla. Agrega la mantequilla y el huevo, y amasa hasta tener una textura suave que no se pegue en las manos.
- La arquitectura del buñuelo: Agarra una porción de masa, haz una bola, ábrele un hueco en el centro con el pulgar y rellénala con la carne o el pollo. Cierra con cuidado asegurándote de que no queden grietas, porque por ahí se meterá el aceite y queremos evitar desastres.
- Al caldero: Fríe en abundante aceite bien caliente hasta que tengan ese color dorado espectacular de la imagen. Sácalos y escúrrelos.
- El toque picadito: Mientras se fríen, pica la cebolla, el pimentón y el celery en cuadritos ridículamente pequeños (tamaño brunoise, para ponernos técnicos). Mezcla con el cilantro, limón, aceite y sal.
- El emplatado estrella: Abre los buñuelos por la mitad con cuidado y, emulando la foto, deja caer el aliño fresco desde una cuchara justo encima del relleno caliente.
Consigue el look de mis recetas
- Astercook Tablas de cortar de bambú carbonizado: Para presentar tus buñuelos con ese estilo rústico-gourmet que resalta sobre cualquier mesa, exactamente como en la foto.
- Ricer y Triturador de Papas de acero inoxidable: Tu mejor amigo para triturar la yuca caliente de un solo golpe y sin dejar un solo grumo en el camino.

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